El pasado 7 de abril de 1920,
quedo constituido los Ayuntamiento de
Arcos de la Frontera y Villamartín, siendo alcalde presidente de los mismos,
respectivamente, D. Joaquín Núñez y Don José Romero.
domingo, 7 de agosto de 2016
sábado, 6 de agosto de 2016
Hermandad Nuestra Señora de las Nieves - 6ª Parte:
Los cultos del segundo año de su actuación, ya en el 77, se
celebraron con el esplendor de siempre y asistencia parecida. Quizás se vieran
algunos nuevos fieles, pero donde, como en el año anterior resultó solemnísima
y muy concurrida, fue en la procesión hasta la Caridad en el Barrio Bajo, en
que ante la novedad se volcó materialmente, siendo recibida la Virgen en el
Arco Matreras con todos los honores; la banda Infantil que la Hermandad de "La Borriquita" tiene en la
Parroquia subió a recibirla acompañada de una ingente muchedumbre. No hay duda,
fue también un éxito.
Algo parecido pudiera decirse del tercer año, ya bajo la
dirección de la nueva Junta en el 78. Magníficos cultos, con gran asistencia,
concelebrados bajo la presidencia del Sr. Obispo, como todos los años, cuya
homilía corrió a su cargo. En cuanto a la procesión de este año, hasta la Plaza
de Calvo Sotelo, tuvo la novedad y aliciente de un magnifico y esplendido Acto
Mariano celebrado en ella, con una gran y extraordinaria repercusión popular.
El Prioste y poeta, Don Antonio Murciano González, leyó un
bonito poema a la Virgen que luego, con su conocida y elocuentísima palabra
glosó, enmudeciendo los ánimos del inmenso público que llenaba la plaza, las
calles adyacentes, balcones y azoteas, donde era oído con un buen servicio de
altavoces. Su fluida y elegante palabra hizo vibrar de entusiasmo a la multitud
que rompió en varias ocasiones en ensordecedores aplausos y vivas a la Virgen.
El grupo local flamenco "Los
Panderetos" cantaron unas sevillanas a las Nieves que completaron el
magnifico espectáculo de gran espíritu religioso y popular, que arrastró a las
masas.
Pero veamos más concretamente la actuación de la Gestora
primero y de la Junta definitiva después.
Tras de varias deliberaciones y vicisitudes, quedó
constituida, como dijimos, la Gestora, bajo la presidencia del Sr. Cura
Párroco, el 13 de mayo de 1.976 y aprobada por la Vicaria Episcopal el 30 del
mes siguiente. Fueron una quincena de colaboradores de todas las hermandades y
lugares para que la representación del pueblo fuera lo más completa posible.
Organizaron, ate todo, como hemos indicado, los cultos que acabamos de ver
tuvieron una gran repercusión popular.
Pronto se dedicaron a la preparación de los nuevos estatutos,
en los que fue alma y ejecutor, prácticamente, Antonio Macías García. Fueron
aprobados al final del mismo año; el 24 de diciembre de 1.976. En febrero del
77 Monseñor Don Rafael Bellido Caro en visita celebrada en Arcos, tiene un
intercambio con la Hermandad, de la que en el fondo, ha sido hasta ahora su
guía y orientador.
Los hermanos y hermanas son aumentados de 292 a 657,
organizándose el Censo Electoral, que en su día daría lugar a la nueva Junta,
en el cabildo que para ello se piensa celebrar para noviembre o diciembre.
Mientras tanto se adquieren varias ánforas de metal plateado, se repasan las
almohadillas para los cargadores del paso y sobre todo, se sobredora la corona
y la aureola a ráfagas en los talleres de la Viuda de Villarreal de Sevilla.
En el mes de septiembre, visitó Arcos una peregrinación
mariana Lasaliana de unas 1.500 personas, celebrándose en Santa María una
Solemnísima Misa, ante la efigie de Ntra. Sra. de las Nieves que es colocada
expresamente, para este acto en el altar mayor.
Al fin el 4 de diciembre se celebró el Cabildo General
Extraordinario para la elección de la nueva Junta que quedó constituida así:
Director
Espiritual: Párroco Don Juan Candil Ríos.
Hermano
Mayor: Julio Macías Delgado.
Teniente
Hermano Mayor: Isidro Mainez Benítez.
Prioste
1º: Antonio Murciano González.
Prioste
2º: Fernando Medina Gutiérrez.
Mayordomo
1º: Manuel Durán Márquez.
Mayordomo
2ª: Vacante.
Secretario:
Antonio Macías García.
Vice-Secretario:
Juan Caro Lozano
Tesorero:
Pedro Delgado Albertos.
Vice-Tesorero:
Vacante.
Diputado
Mayor de Gobierno: Vacante.
Esta Junta es aprobada por la Vicaría Episcopal de Laicos con
fecha 12 de diciembre de 1.977, tomando posesión sus constituyentes el 31 de
diciembre del mismo año, en reunión celebrada a este fin y en la que se
completo la lista de los siguiente nombres:
Mayordomo
2º: Juan Márquez Gómez.
Vice-
Tesorero: Alfonso Iglesia Guerrero.
Diputado
Mayor de Gobierno: Diego Ruiz Monroy.
así
como los siguientes cargos:
Diputado
de Relaciones: Juan Lama Lama.
Capataz:
Juan Luis Porro Martínez.
Camareras
de la Virgen: Dolores Tamayo Garrido de Maínez.
Concepción Sánchez Gómez de Medina.
Concepción Millán Duque Estrada de
Arroyal.
La nueva Junta sigue
el ritmo, más intenso si cabe, que llevó la Gestora preocupándose de todos los
asuntos materiales y espirituales de la Hermandad. Se adquieren nuevas caídas
que confeccionan las camareras. Se aumenta el número de hermanos y hermanas
hasta los 801; se hacen medallas de la Virgen. Se adquiere un lampadario.
Contribuyen ampliamente a los gastos de restauración de la casa Parroquial.
Tienen en proyecto hacer estampas, tarjetas y fotos en color para su venta, y
propaganda, así como una vara o pértiga de la que hasta ahora ha carecido la
Hermandad. Ha confeccionado un detallado inventario de los bienes y
pertenencias de la Virgen, que ha sido debidamente aprobado por la Vicaria.
En lo espiritual, se siguen haciendo los cultos y procesión,
como decimos, con el máximo esplendor posible, procurando popularizar lo más
posible su ambiente, a fin de conseguir ir atrayendo al pueblo, En el mes de
mayo se sigue haciendo un Triduo, con la colocación de la imagen en el Altar
Mayor, sin dosel y sobre todo, a parte de la Salve vespertina después de la
Misas de los Sábados, se ha establecido una Hora Santa en retiro nocturno una
vez al mes, a propuesta del Director Espiritual. Era deseo del Sr. Cura Párroco
lo organizara la Hermandad Sacramental, pero dado que ahora está en periodo de
transición, sin Junta ni Gestora, las Nieves se encargó de ello, pero reuniendo
a todas las Hermandades que deseen asistir y dando entrada, como es natural a
los fieles en general. Lleva varios meses realizándose y por ahora parece está
resultando bastante bien, con éxito y bastante asistencia.
Por último, queremos citar el hecho, de que el Prioste 1º y poeta
Don Antonio Murciano González, ha completado el Himno a la Virgen que ha
quedado así:
Estribillo:
Virgen Santa de las
Nieves
Nuestra Patrona
serás
y en Arcos de la
Frontera
Tú por siempre
reinarás.
1º.- Tú serás
nuestra Bandera
serás Tú nuestro
blasón
Tú serás Virgen
bendita
de este pueblo el
corazón.
Estribillo...
2º.- Serás Tú
nuestro consuelo
serás Tú nuestra
ilusión
nuestro camino hacia
el cielo
mediadora ante el
Señor.
Estribillo...
3º.- Estrella del
alma mía
blancura de este
rincón
no nos dejes Madre
mía
ni nos niegues tu
favor.
Estribillo...
Como vemos la Gestora primero, y la Junta después, está
trabajando de lleno, y con ahincó y entrega absoluta. Sin olvidar las naturales
necesidades materiales de toda Hermandad, está dando preferencia y la gran
importancia que el caso requiere, a la formación espiritual, a los cultos y
sobre todo, está tratando de llevar al pueblo la devoción a la Virgen. ¿Lo
conseguirá? Sólo el tiempo puede responder. Queremos sea sí, y que para el
pueblo no sea una diversión novedosa, sino una auténtica entrega a su devoción.
viernes, 5 de agosto de 2016
Hermandad Nuestra Señora de las Nieves - 5ª Parte:
En 1.975, en que Monseñor Don
Rafael Bellido Caro, recientemente consagrado Obispo y nombrado Auxiliar de la
Archidiócesis y Vicario de Jerez, que como hijo de Arcos, sentía en su corazón
todo cuanto se refiriese a la Virgen de la Nieves, siempre llevaba como una
pesadumbre el alejamiento del pueblo, aprovechó su primera visita pastoral para
señalar y aún puntualizar en el libro de visitas, la conveniencia de ampliar la
devoción a sectores alejados a Ella, unido ello a las normas dadas por la
Superioridad, y que precisamente él, como Vicario Episcopal de Laicos estaba
encargado de hacer cumplir; de la necesidad de rejuvenecer y modernizar los
Estatutos adaptándolas a las reglas dadas por la Iglesia, renovando, si fuera
necesario las personas, para dar mayor vitalidad a las mismas, la Junta de
Gobierno era conveniente poner en manos del Sr. Cura Párroco, Don Juan Candil
Ríos, la Dirección de la Hermandad, para que tratara de conseguir un nuevo
órgano rector que se ajustase más al nuevo rumbo propugnado por el Sr. Obispo.
Aquel, ante el problema que se le
presentaba, los cultos del próximo año, y las directrices dadas por el Sr.
Obispo, hizo un llamamiento a aquellos que él vio más vinculados a las diversas
Hermandades de Gloria y Penitencia y de las varias organizaciones de tipo
religioso que giraban alrededor de la Iglesia, como Cáritas, Juntas
administrativas, Cursillistas, y fieles en general de todas las zonas, dado que
las Nieves era la Patrona de todo el pueblo. No hubo problemas en cuanto al
número y calidad de personas que se reunieron, sino más bien en el de
representación, el cabeza del conjunto. Un elemento idóneo, que unido a su
categoría social representativa, uniera una capacidad e iniciativa de dirección,
cual corresponde a un cargo de esta naturaleza en una Hermandad de tal
envergadura como es la de la Patrona del pueblo. Por todo ello, la Junta quedó
de momento y tras de unos meses de estudio y reuniones previas, en Gestora que
presidió el propio Párroco Don Juan Candil Ríos, para organizar más despacio y
definitivamente aquella, e ir preparando al mismo tiempo los próximos cultos y
los nuevos Estatutos, a lo que el Sr. Obispo dio su buen parecer.
La Gestora trabajó bien y de lleno.
Una gran propaganda con octavillas y circulares por parte del Párroco y suya, y
todo cuanto supuso organizar los cultos. Hubo naturalmente grandes dificultades
que vencer, pero que con la buena voluntad de unos y de otros, se superaron.
En un principio aumentaron grandemente
el número de hermanos, especialmente por el Camino de las Nieves, donde se hizo
una intensa campaña, entusiasmados de verse protagonizados en unas fiestas tan
destacadas.
Los cultos se celebraron como
siempre, con gran asistencia de fieles, aunque predominaran las devotas de
siempre. La Función Solemnísima fue celebrada por nuestro Obispo, Monseñor Don
Rafael Bellido Cario, indiscutiblemente alma, promotor y guía de cuanto estaba
ocurriendo. Las predicaciones, como ya se venía haciendo, por su indicación en
los últimos años, estuvieron a cargo de párrocos locales y de los pueblos
limítrofes, en vez de uno destacado, famoso y elocuente orador, como se hacía
en las últimas décadas.
Las intenciones de los cultos,
fueron más amplias, generales y comunitarias, en vez de la tradicional y
personalísima aplicación de una familia, que solía tener el puesto a
perpetuidad.
La procesión fue la mayor novedad,
especialmente para el pueblo-masa, que eso sí, fue su principalísimo
protagonista. Se abandonó el clásico recorrido por el Callejón de las Monjas,
Mercedarias, Escribanos y Plaza, en procesión matutina de Tercia, como era
costumbre, para hacerlo por la tarde, hasta casi su antiguo Convento Mercedario
al final del Camino de las Nieves, para retroceder, y llegando hasta San
Francisco, volver a Santa María, tras de casi seis largas horas de recorrido.
Por un lado fue un éxito, aunque no tanto por otro. El larguísimo camino; su
mucha duración, el gran calor, cansó mucho a autoridades, músicos, cargadores y
asistentes. Además, antes, al hacerse por la mañana, permitía aprovechar la
tarde que ni era fiesta en otros lugares para irse, incluso a la playa. Este
nuevo sistema quitó mucha asistencia de la antigua clase. Pero todo hay que
decirlo, el pueblo que no había acudido a la Función, no faltó a la procesión.
El acompañamiento del pueblo fue apoteósico, y si en la salida fue grande, a
medida que avanzaba fue creciendo, llegando en el Camino de las Nieves a
desaparecer las filas para no verse sino una masa tupida, inmensa, apretada de
muchedumbre, en medio de la cual, como nadando en una sábana de cabezas iba la
Virgen. El personal se renovada constantemente, incrementándose al llegar a
nuevas calles. Hubo momentos en que realmente no había filas ni aceras. Vemos,
como puede observarse, un gran contraste en la respuesta del pueblo al
llamamiento del Párroco y de estos entusiastas jóvenes; Apoteósica la del
pueblo-masa, faltando un cierto sector de los que antes normalmente acudían.
Los cultos, en cambio estuvieron cubiertos por los de siempre; viejos hermanos
y devotos antiguos. Poco o nada de lo nuevo.
jueves, 4 de agosto de 2016
Hermandad Nuestra Señora de las Nieves - 4ª Parte:
Se dice que cuando Don Antonio Piña
García, Presbítero y gran amante de las Nieves, cantó su primera Misa en Arcos,
estando montado el dosel, resultando estrecha la plataforma a su pie para
tantos acompañantes, se le amplió a su cesta, con una prolongación y su
escalinata, cuya balaustrada se cipio del bastidor del dosel. Ahora con la
nueva liturgia y la Misa cara al pueblo, sobre una mesa bajo, al pie del
presbiterio, se ha vuelto a suprimir esta prolongación por innecesaria e
incluso entorpecer a aquellos.
Por la tarde, se le colocaba al pie
de la Capilla Mayor, en Besamanos ante el que desfilaban innumerables fieles.
El paso o andas sobre el que sale en Procesión es de "caídas", con cargaderos debajo. Luce en sus laterales,
labradas, las clásicas y marianas ánforas con azucenas, que tanto abundan en
Santa María, y en su frontal, el escudo de la Merced, recuerdo de los muchos
años que estuvo al cuidado de los P.P. Mercedarios. El paso es bonito y elegante, pero su estilo
es frio como de finales o principios de siglo, de líneas sencillas con pobre
labor barroca degenerando. Lo regalo Don José Velázquez-Gastelu Zapata.
recientemente ha sido restaurado y dorado a cargo de Doña María Pepa Maruri
Piña.
Le acompañan en la Procesión,
representaciones de las Hermandades de Gloria y Penitencia de todo el pueblo,
con sus estandartes, aunque ya estos no suelen acudir en estos últimos años, y
sí las varas o pértigas, como aquí las llamamos. Acude también el clero de las
diversas parroquias y muchos sacerdotes que han estado antes en el pueblo,
principalmente en Santa María. Si hay algún hijo del pueblo que sea sacerdote
es invitado expresamente por el Sr. Cura Párroco y en caso de invitar a algún
obispo lo hace la Hermandad. Acuden también el Ayuntamiento bajo mazas cumpliendo
aquel viejo voto que se hizo cuando todavía estaba allí abajo junto a la Mina
en abril de 1.640 y como es natural, gran masa de fieles, en la que el pueblo
suele asistir más bien como espectadores, aunque este acompañe cada vez más,
especialmente mujeres. Y los que no suelen faltar son los muchos arcenses
ausentes, que en estos días acuden a la llamada de su Patrona, y que por el
número destaca ostensiblemente entre los fieles acompañantes, enviando los que
no pueden asistir, su limosna.
La Virgen de las Nieves sale
también acompañando al santísimo en el Corpus, y en caso de rogativas y de
grandes misiones, en que suele trasladarla a alguna otra Iglesia.
Estos últimos años nos han visitad
en este día de la Patrona, los Sres. Obispos Monseñor Cirarda Lachiendo, que
nos regaló el corazón con un coronita semblanza; dijo que Arcos era un inmenso "paso" que llevaba a la
Santísima Virgen de las Nieves a hombros de sus hijos, cual costaleros llenos
de fervor y de fe, incansables en esta noble y cristiana misión. Monseñor
Montero y Monseñor Del Val Ga, y como es natural y obligado, y de todos los
años, desde que fuera consagrado Obispo en esta iglesia donde fue
bautizado, nuestro paisano Monseñor Don
Rafael Bellido Caro.
Como vemos, la actuación de la
Hermandad desde su fundación, es manifiestamente positivo, trabajando y
entregándose con entusiasmo a cuanto redundan en beneficio de las Nieves, a
quién siempre demostraron un sincero amor. En los últimos años hemos visto unas
oscilaciones muy curiosas en cuando a la devoción de la Virgen se refiere; no
hay duda que a partir de la guerra civil, el espíritu cristiano del pueblo
crece tras de las vicisitudes propias de la contienda, que exacerba el fervor
religioso y hay un constante aumento de asistencia a los cultos de la Patrona
que pronto auguran un autentico apogeo.
Pero no hay duda de que Arcos no ha
quedado ajeno a los nuevos aires y costumbres que la actual vida va imprimiendo
en el ánimo de todos; la moderna psicología y forma de ver las cosas, las
nuevas modas, comodidades y atracciones que el desarrollo va imponiendo, lo van
alhajando de la intimidad religioso. Indiscutiblemente influyó bastante las
nuevas normas y orientaciones de la Iglesia tras del Concilio Vaticano II, que
tanto han desorientado al pueblo cristiano.
Todo ha contribuido a que estos
últimos años, un poco desorientadores, hayan alejado a un sector de fieles,
aunque indiscutiblemente hayan afianzados a otros. Pero pasada la crisis, y
tras el zarandeo de lo novedoso, de la confusión del choque con lo nuevo, los
ánimos más calmados, se van encausando, y quizás con más ahincó, mayor fe y
devoción, y acaso más despejada del adorno externo, con más firme e íntima. Y
por eso, en los últimos años se ha visto un auténtico "in crescendo" en
la asistencia y devoción, aumentando extraordinariamente el número de
caballeros, y lo que es más importante y más digno de apreciar, se va viendo el
desfile procesional, al que se va incrementando años tras años jóvenes de uno y
otro sexo que antes eran completamente ajenos a todo esto.
La vieja Junta, indiscutiblemente,
hizo un magnífico trabajo y extraordinaria labor de positivos resultados,
manteniendo y conservando la fe y aumentando, quiérase o no, la devoción a las
Nieves, y sobre todo, consiguió no se perdiese y siguiera viva y candente, y no
pasase, como en otras hermandades, al olvido. Si no hubiera sido por ellos que
llevaban en su corazón, su amor a la Virgen, porque así la viviera desde niños,
¿no estaría ahora las Nieves, como el
Rosario y otras, en el baúl de los recuerdos?.
miércoles, 3 de agosto de 2016
Hermandad Nuestra Señora de las Nieves - 3ª Parte:
No hay manera de encontrar los
libros de cuentas y de actas de estos años de actuación de la Hermandad. Parece
se han perdido aunque hay quien opina y quizás acertadamente, que posiblemente
no han existido nunca. Aunque bien pudiera ser, que en manos de herederos un
tanto indiferentes, han sido arrumbados y en cualquier momento pueden salir de
donde menos se espera, cuando la nueva generación que parece más interesada en
estas cosas de viejas historias, de arte y cultura, los encuentre al revolver
los papeles de sus abuelos en algún antiguo arcón, o tras de los libros de una
desvencijada biblioteca, o quizás entre los antiguos libretos y legajos en el
viejo archivo de Santa María que su Párroco Don Juan Candil Ríos trato de
organizar y salvar.
Para ese no obsta para que la
actuación de la Hermandad, desde su fundación haya sido entusiasta y de
completa entrega hasta el 1.975, en que señalamos el último Prioste. En
realidad no es el último, pero sí de una generación de una época, que le dio un
aire, un tono "sui generis", y
que a partir de entonces cambia el rumbo de la Hermandad como luego veremos.
Volviendo a esta primera etapa de
la vida de la Hermandad, debemos recordar que como Camareras han figurado
algunas señoras devotas de la Virgen que sin nombramiento propiamente dicho, en
la mayoría de los casos, por mutuo acuerdo entre la Junta de Gobierno y las que
más destacaban en cada comisión se encargaba, como una obligación moral del
cuidado de la imagen y de su altar, y de la conservación de sus enseres, ropas
y efectos. Así nos recuerdan a Doña Manuel Piña y su hija Concha, Doña Rosario
Vázquez, Srta. Estrella Tinoco y Doña Francisca Caballero Infante Soldado,
siempre ayudadas por la entusiasta colaboración de las otras muchas devotas,
cuya lista interminable, no es cosa de incluir.
Al desaparecer Doña Francisca
Velázquez, como familiar y cariñosamente se conocían a la última, se hizo cargo
su hija Isabelita con la gran ayuda de Amparo Gómez Zarzuela, hija de Don
Vicente, secundadas por Sole Gil Benot, sin olvidad la apreciable colaboración
de María Pepa Maruri Piña, que sin figurar como camarera, ni cargo alguno, ha
resulto grandes e importantes problemas, como el arreglo y dorado del Paso, y
el obsequio que hizo del nuevo raso blanco para el trasplante del bordado del
manto, cuyo importe, el del traslado fue ya costeado por suscripción entre
hermanas y fieles.
Cometeríamos una injusticia si
olvidáramos a quien durante tantos años ha sido alma y elemento imprescindible,
insustituible en cuanto había que hacer en Santa María en general, y en las
Nieves en particular; Rafael Pérez Vázquez es quien la subía y la bajaba del
camarín, del sitial, del paso; quien la ponía en Besamanos y quien dirigía su
andar por las calles. Los fieles la veían con naturalidad en el lugar preciso,
sin pensar cómo está allí, y allí lo que estaba era la labor de Rafael
secundado por su ayudante; José Luis Espinosa. Lo hemos visto muchas veces
trabajar, y vemos como para él, para Rafael, esto es, simplemente, una
encendida oración que dedicaba con cariño a la Virgen.
Desde tiempo inmemorial, y sobre
todo desde la actuación de la Hermandad, se le canta todos los sábados por la
tarde, la salve, y los días entre semanas, el Rosario, hoy desaparecido por la
poca asistencia. Y la Misa vespertina se suele decir en su Capilla como lugar
más recoleto. Hasta hace pocos años se hacia otra Novena sin solemnidad, en el
mes de enero, que el clero le dedicaba implorándola como mediadora en el buen
quehacer del año que comenzaba. Durante la Novena Solemne, suele rezarse otra
en la Misa matutina para las personas que no pudieran asistir por la tarde.
Por el año cincuenta, el Párroco
Don Elías Rodríguez estableció la costumbre, que aún subsiste, de que unos días
antes del novenario, generalmente en la tarde del veinticinco, Santiago
Apóstol, tras de la Misa, trasladar la imagen desde su Capilla al Altar Mayor,
donde luego se la pondrá en el Sitial del Corpus para la Novena. Es llevada sin
aureola en unas pequeñísimas andas porteadas por caballeros, llevando el cetro
y la corona, el Alcalde y el Prioste, sobre sendos almohadones.
Como ya dijimos, para los cultos se
la coloca en el gran dosel del XVIII del Santísimo, que se montaba para el
Corpus, y luego se dejaba para las Nieves. Desaparecido el montaje para el
Corpus, se monta exclusivamente para las Nieves, corriendo todo el gasto a su
cargo, mientras que antes, se compartía entre ambas Hermandades.
martes, 2 de agosto de 2016
Hermandad Nuestra Señora de las Nieves - 2ª Parte: Canonica en la Parroquia de Santa Maria.
Recogiendo sus frutos y al faltar
Don Vicente, siguió con toda su buena voluntad y gran capacidad, Calixto García
de Soria, hasta que la nueva liturgia ha acabado con aquellas vistosas y
esplendidas funciones, sustituyéndolas por la Misa Comunitaria, en la que el
pueblo, los fieles, de un modo llano y sencillo, acompaña la celebración.
Sentada la gran devoción del pueblo
de Arcos a su Patrona las Nieves, y viendo como el clero disminuye y que sólo
gracias a la ayuda de las más destacadas familias puede atender debidamente,
piensan en la necesidad de una Hermandad.
Ya en la primera veintena del siglo
XX pueden leerse algunas crónicas en que se menciona a la Hermandad de Señoras
de las Nieves, pero de la que no hay manera de encontrar vestigios de ninguna
clase, y que nos hace pensar sería más bien una agrupación voluntaria de
señoras que se encargaban de su cuidado, pero sin la confirmación de ningún
organismo religioso superior, descansando así a los Curas de Santa maría del
peso de tal misión.
Todo ello obliga a pensar en fundar
la Hermandad de la que siempre fue partidario Don Bartolomé Romero Gago,
Canónigo de la catedral de Sevilla que venía frecuentemente a descansar en "La Vicaria" finca de su
propiedad en Arcos, su pueblo natal, preocupándose constantemente de las Nieves
, a la que tenía especial devoción.
Se inician así los trámites que él,
desde el propio cabildo Catedralicio, protege y encauza, consiguiendo que al
fin, el 20 de julio de 1.926, siendo Párroco el Dr. Verea, llegue el decreto de
aprobación de la Hermandad, que dice textualmente:
"Número de registro: 6030. Nos
Dr. D. Jerónimo Armario y Rosado, Pbro. Dignidad de Tesorero de la Santa
Metropolitana y patriarcal Iglesia de Sevilla, Vicario General por el Excmo. y
Rvdmo. Sr. Arzobispo de esta Diócesis, Sr. D. Eustaquio Ilumdadas y Esteba,
Cardenal de la Santa Romana Iglesia, etc...
Hacemos saber: Que en virtud de las
facultades que nos competen de mandato especial de su Eminencia Reverendísima
el Sr. cardenal Arzobispo de esta
Diócesis, en conformidad con lo dispuesto en el canon 686, página 4ª y
708 del Código de Derecho Canónico, hemos venido en erigir y erigimos
canónicamente en esta fecha en la Parroquia de Santa María la Mayor de la
Ciudad de Arcos de la Frontera, la Hermandad de Ntra. Sra. de las Nieves"
la que debe regirse y gobernarse por Estatutos aprobados por esta jurisdicción
eclesiástica; gozando de los derechos y privilegios que como a tal Hermandad le
corresponde conforme a derechos y quedando sujeta a las obligaciones señaladas
en las prescripciones del Derecho canónico común y especiales de esta diócesis.
Dadas en la ciudad de Sevilla a
veinte de julio de mil novecientos veinte y seis. Firmado Dr. Jerónimo Armario
y rubricado, debajo otra firma Lcdo. Rogelio Fedriani".
Hay un sello ovalado horizontal que
dice " Vicaria General del
Arzobispado de Sevilla". Despacho de creación canónica de la Hermandad de
Ntra. Sra. de las Nieves de Arcos de la Frontera".
El día diez anterior, habían sido
aprobados los Estatutos con algunas ligeras modificaciones, y sobre todo
adiciones, y en los que, aparte de las normas naturales y corrientes a todas
las Hermandades en cuanto a organización,. juntas, hermanos y cargos,
establecía categóricamente en su artículo primero: "ser constituye esta hermandad con el exclusivo objeto de dar
culto a la Stma. Virgen de las Nieves, Patrona de Arcos". En el
artículo segundo señala la Solemne Novena anual que comenzará el 27 de julio
para terminar el 4 de agosto; y la Función Religiosa de la mañana el día cinco,
Festividad de la Virgen, ambos cultos con su Divina Majestad manifiesto y
sermones por último, la Procesión de la Venerada Efigie. Establece como
obligación la asistencia de los hermanos a toso estos actos.
Crea una sección de señoras, que no
tendrá junta especial, y sí "una
camarera" a cuyo cargo estará el cuidado de la Sagrada Imagen, el
exorno de altar, y el depósito y conservación de ropas y alhajas de la Virgen.
Añade Misas por los fallecidos, y además, todos los sábados del año y algunos
otros, ejercicios que se han ido perdiendo.
El primer Prioste fue Don Nazario
Aguilar Carrillo bajo cuyo mandato se nombran Hermanos mayores Honorarios y
Perpetuo a Don Bartolomé Romero Gago, por su entrega absoluta a su devoción y
que tanto hizo por que se organizara la Hermandad; a Don Vicente Gómez
Zarzuela, otro devoto siempre entregado a Ella, y para la que compuso un sin
fin de "coplas, misas, himnos y
tantas otras piezas musicales" y a Don Antonio Piña García, Presbítero
que también destaco en la devoción a la Virgen, luchando y trabajando por Ella.
Le sigue como segundo Prioste, Don José María Velázquez-Gastelu y Caballero
Infante, que editó la novenita que no falta en la mayoría de las casas de Arcos
y además arregló la Capilla de la Virgen, reparando el muro que da a la Plaza,
que siempre suele tener humedad, colocando el zócalo de azulejos y la
cristalería de San José, en la ventanita que da a aquella.
Fue el tercero, Don José María de
las Cuevas y Olivares, y el último, hasta el año 1.975, Don Jesús de las Cuevas
Velázquez-Gastelu.
lunes, 1 de agosto de 2016
Hermandad Nuestra Señora de las Nives - 1ª Parte: Devoción en el Siglo XX.
La devoción a las Nieves se
manifiesta en el pueblo desde su hallazgo allá abajo en terrenos de la Mina y
se incrementó y asentó fuertemente con los Mercedarios, a quienes se debe,
realmente, todo cuanto hoy supone en el alma del pueblo.
Contribuyó a ello, su gran fama de
milagrosa a la que en todos los apuros individuales y colectivos se acude con
fé, encontrando en Ella el gran consuelo y el remedio a sus preocupaciones y
problemas. La rogativas para lluvias y pestes eran frecuentes y los milagros se
citan constantemente. Cuando es llevada a Santa María, es el clero el que se
encarga de su cuidado y de mantener su devoción.
Los cultos aún se hacen, si cabe,
más esplendidos con el maravilloso escenario que la propia iglesia proporciona.
Pero observemos que hasta ahora no se ha hablado de Hermandad. Son los
Mercedarios primero y el Clero después,, los que se preocupan de su culto y
devoción. Este, el clero, desde que la recogió tras de la desamortización de
Mendizábal se vuelca, pero... ya a medida que avanza el siglo, disminuyo un
poco al acompañamiento que pudiéramos llamar oficial y aún el popular, pues,
entre que el número de clérigos no es ya tan numeroso como antaño, y que las órdenes
religiosas han desaparecido con aquella orden, y el pueblo, con la
industrialización, la tecnología y las nuevas tendencias sociales, se va
apartando de cuanto roce la religión, indiscutiblemente, la devoción se degrada
y decrece.
Pero no importa, el clero, apoyado
en las más destacadas familias de Arcos, que pronto se van haciendo
depositarias de su fervor y veneración, sigue haciendo los cultos apoteósicos.
Colocada en el gran sitial del
XVIII del Santísimo, de terciopelo rojo y oro con su gran corona y rayos de
plata, se le adorna con todo cuanto en el Tesoro de la Iglesia existe;
bandejas, azafates, misales, atriles, sacras, candelerías, unido a los
terciopelos, sedas, brocados y tisús de plata y oro; el gran número de
sacerdotes revestidos con los más ricos y antiquísimos vestuarios, el grandioso
órgano, la esplendida Capilla Musical y la locura del frenesí, manifestado en
el afán de dedicarlo todo a la excelsa madre, la Patrona, la Santísima Virgen
de las Nieves.
En "El Arcobricense" podemos leer las crónicas de estas
fiestas allá a finales y principios de siglo XX; se citan hasta diez
predicadores cada año, entre función y novena. La mayoría, canónigos,
profesores de seminarios, teólogos insignes, no faltando algunos más humildes,
como párrocos anteriores, o de los próximos pueblos, o sacerdotes, hijos de
Arcos. En fin, la flor y nata de los oradores sagrados de la época. Podríamos
dar la lista completa de algunos años y que recoge aquel seminario; no es
necesario; citaremos algunos, pues la lista sería interminable; El M.I. Sr. D.
Bartolomé Romero Gago, hijo de Arcos, Canónigo de la M.I. Iglesia catedral de
Sevilla y Fiscal General de la Archidiócesis, abogado y Prelado Domestico de
S.S.; el M.L. Ldo. Don Antonio Piña y García, Canónigo de la Santa Iglesia
Catedral de Oviedo; Don Victoriano Molina Pastoriza, Catedrático del Seminario
de Cádiz, gran erudito en historia y arte, que se ocupó constantemente de temas
arqueológicos de nuestro templo y fue el primero en escribir sobre las campanas
de Arcos. El Sr. D. Blas de Jesús Oliva, Capellán de la de San Fernando de
Sevilla; Don Manuel de los Reyes Ruiz, Capellán honorario de S.M. Don Juan
Francisco Muñiz y Pavón, Catedrático del Seminario de Sevilla y famoso
novelista; Don José Molina y Don Francisco Ruiz, Presbítero y Don Manuel Tarfán
y Olavarrieta, Arcipreste y Párroco de San Pedro. Y finalmente citaremos,
concretamente en el año 1.899 al Arzobispo Don Marcelo Spínola Maestro, que
estaba en Arcos en vista pastoral, celebrado Solemne Pontifical y predicando el Panegírico de la misma.
Podemos recordar la gran Capilla
Musical que desde siglos venía señalándose como singularísima, en la que
figuraba ya en tiempos recientes, como dirigentes, el Sr. Vázquez Piña, Don
Manuel Troncoso y el gran organista, Don Antonio García de Soria Espinosa, y ya en nuestros días, disuelta aquella, el
gran maestro y compositor y en este caso Director, Don Vicente Gómez Zarzuela,
Hermano Mayor Honorario Perpetuo de las Nieves, que organizó el gran coro
verdadera Schola Cantorum con las
muchísimas y buenas voces que en estos días interpretaban la Misa primera
Pontifical a tres voces y la de "Te
Deum Laudamus" ambas de Perossi, y en el novenario aquellas Solemnes
Salves, Ave Marías, Tantun Ergo, motetes, etc, muchas voces frutos de su
inspiración.
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